Los probióticos podrían reducir la necesidad de antibióticos durante la infancia

Según una reseña científica que analiza varios estudios publicados en el European Journal of Public Health, la toma regular de probióticos en bebés y niños puede reducir considerablemente la necesidad de tratamientos antibióticos durante la infancia. Los autores creen que estas conclusiones podrían, en el futuro, permitir frenar el desarrollo de la resistencia a los antibióticos, una seria amenaza para la salud.

El artículo analiza 17 estudios anteriores que evaluaban el impacto de toda una serie de diferentes probióticos en la incidencia y la duración de enfermedades infecciosas comunes del tracto respiratorio y digestivo en niños. 12 de ellos evaluaban el uso de antibióticos para esas infecciones.

Del análisis se infiere que la toma de antibióticos permitía reducir en un 29% las prescripciones médicas de antibióticos en esos niños, en comparación con los que habían consumido un placebo. La reducción en las prescripciones de antibióticos podía incluso alcanzar el 53 % si solo se tenían en cuenta los cinco estudios que seguían los estándares de mayor calidad.

“En general, los estudios incluidos en este análisis muestran que los suplementos probióticos son más eficaces que el placebo para reducir la incidencia o la duración de ciertas enfermedades como las infecciones agudas del tracto respiratorio o digestivo y las otitis agudas”, explica Andi Shane, coautor e investigador de la Facultad de Medicina de la Universidad Emory. (Atlanta, Estados Unidos).

“Este análisis pone de manifiesto que además de todas estas ventajas [reducción de la incidencia y de la duración de estas enfermedades], los suplementos antibióticos podrían contribuir a limitar la toma de antibióticos”, añade Shane.

En cuanto a los mecanismos que explican este vínculo entre probióticos y disminución de la necesidad de recurrir a los antibióticos, siguen siendo una incógnita. Los autores piensan que como el 75 % del sistema inmunitario se encuentra en el intestino, el consumo de bacterias beneficiosas (probióticos) podría contribuir a reforzar el sistema inmunitario y esto, a su vez, a combatir mejor a los agentes patógenos, por una parte y, por otra, a inducir una inhibición efectiva del crecimiento de los agentes patógenos en el intestino.

Hoy por hoy, la resistencia a los antibióticos constituye una seria amenaza en términos de salud a escala mundial. A pesar de los múltiples esfuerzos para sensibilizar a la opinión pública sobre este asunto, la mala utilización y el abuso de antibióticos perduran.

“Consumir regularmente probióticos podría convertirse en un medio eficaz para reducir el uso de antibióticos” ha declarado el investigador principal del estudio, Daniel Merenstein, profesor del departamento de medicina familiar en la Facultad de Medicina de la Universidad de Georgetown (Washington, DC) y miembro del equipo dirigido por Sarah King, autor principal del artículo.

“Ya sabíamos que el uso de antibióticos reduce la incidencia, la duración y la gravedad de ciertos tipos de infecciones respiratorias y gastrointestinales”, continúa Merenstein.

El investigador explica asimismo que lo que les empujó a realizar el análisis fue la necesidad de evaluar si esta disminución de los síntomas de ciertas enfermedades estaba estrechamente ligada a una disminución en el uso de antibióticos. Lo cual confirmaría que los beneficios para la salud emanan de los probióticos y no de los antibióticos Y “hemos constatado que existe tal relación”, afirma Merenstein.

Dado que esta reseña se ha realizado únicamente a partir de estudios con niños y bebés y algunos de ellos no eran homogéneos, los autores insisten en la necesidad de llevar a cabo estudios de seguimiento en todos los grupos de edad antes de formular recomendaciones sobre el tipo y las dosis de probióticos necesarios para ser eficaces.

 

Fuente:

Sarah King, Daniel Tancredi, Irene Lenoir-Wijnkoop, et al. Does probiotic consumption reduce antibiotic utilization for common acute infections? A systematic review and meta-analysis. European Journal of Public Health, 2018. DOI: https://doi.org/10.1093/eurpub/cky185

Cristina Sáez
Cristina Sáez
Cristina Sáez es periodista freelance especializada en ciencia. Trabaja para diversos medios de comunicación, como el diario La Vanguardia, donde coordina la sección de ciencia Big Vang; y colabora con centros de investigación y sociedades científicas. Su trabajo periodístico ha sido reconocido, entre otros, con el Premio de Periodismo en Medicina Boerhinger Ingelheim 2015. El Twitter de Cristina @saez_cristina