Ácidos grasos de cadena corta

Cuando usted consume fibra alimentaria, no es su cuerpo el que se encarga de descomponerla, sino las bacterias alojadas en su intestino grueso. Esta actividad bacteriana produce unas importantes moléculas llamadas ácidos grasos de cadena corta (AGCC) que contienen un máximo de seis átomos de carbono así como otros de oxígeno e hidrógeno. El cuerpo absorbe entorno al 95 % de estos AGCC y los pone a trabajar. ¿Se podrían atribuir a estos AGCC los efectos beneficiosos de la fibra – incluidos el control de peso, un índice glucémico equilibrado o un menor riesgo de contraer ciertas enfermedades? Diversas investigaciones están revelando más pistas sobre cómo esas moléculas pueden beneficiar a la salud desplazándose por el organismo.

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Referencias:

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GMFH Editing Team