La variedad de la dieta está relacionada con la diversidad del microbioma intestinal y una mayor abundancia de algunas bacterias potencialmente beneficiosas. Un nuevo estudio sugiere cómo, aumentar la cantidad y diversidad de la ingesta de fibra dietética mediante el consumo de pan multifibra, puede mejorar la resistencia al colesterol y la insulina, al alterar la composición y función del microbioma intestinal.

¿Qué lleva a un periodista o escritor a querer publicar otro libro sobre la importante comunidad de bacterias que habita nuestros intestinos? Para responder a esta pregunta hemos hablado con Cristina Sáez, periodista científica que, junto a la Fundación Alicia, ha publicado recientemente “La ciencia de la microbiota”.

Los alimentos son una fuente de componentes, entre ellos los nutrientes, que refuerzan el sistema inmunitario y ofrecen una buena defensa contra los patógenos. La calidad de la dieta no solo es importante en estos momentos para protegernos contra la COVID-19 grave, sino también para mejorar la eficacia de la vacuna contra la COVID-19, particularmente en ciertos grupos de riesgo.

Según la Fundación para la Enfermedad Celíaca, la celiaquía afecta a 1 de cada 100 personas en todo el mundo. Para conmemorar el Día Internacional del Celíaco, GMFH entrevistó a la Dra. Elena Verdú de la Universidad McMaster (Canadá), quien nos explica algunos datos clave sobre la enfermedad.

Lo que comemos determina en gran medida el estado de nuestra microbiota intestinal. Un amplio estudio realizado con más de 1.000 personas mostraba recientemente cómo una dieta equilibrada y nutritiva contribuye a una microbiota intestinal más sana y a una mejor salud, mientras que una dieta rica en alimentos procesados, azúcares y sal favorece una microbiota intestinal asociada a una mala salud metabólica.