Conocemos desde hace tiempo el componente microbiano de la obesidad. Ahora, un equipo de científicos liderado por Patrice D. Cani ha comunicado el descubrimiento de una nueva bacteria intestinal, aislada en el intestino humano, capaz de contrarrestar en ratones la obesidad, la inflamación y la desregulación de la glucosa provocadas por la dieta.