Nueva guía internacional para ayudar a los médicos de atención primaria a utilizar probióticos para el tratamiento de síntomas gastrointestinales leves

guiaSegún la Organización Mundial de la Salud (OMS) y la Organización de Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO, por su sigla en inglés), los probióticos son microorganismos vivos que, ingeridos en cantidades adecuadas, ejercen efectos beneficiosos para el organismo. Los probióticos también se suelen utilizar en el tratamiento y la prevención de síntomas o molestias digestivas que pueden estar relacionados con una alteración o desequilibrio de la comunidad bacteriana que habita en nuestros intestinos, la microbiota intestinal, como distensión abdominal, entre otros.

A pesar de que cada vez existe mayor evidencia y conocimiento sobre los probióticos, hasta el momento no resultaba fácil para los médicos elegir el probiótico más adecuado para cada caso. Esto se debe a que el término “probiótico” es una denominación genérica que agrupa una enorme cantidad de cepas bacterianas y otros microorganismos. Es importante saber que los efectos beneficiosos de los probióticos son cepa-dependientes (es decir, propios y diferentes para cada tipo de bacteria), y, obviamente, relacionados con una dosis pertinente para cada situación.

La Sociedad Europea de Atención Primaria en Gastroenterología (ESPCG) ha decidido tomar cartas en el asunto y ha publicado una guía internacional que identifica, de acuerdo con evidencias científicas sólidas, un total de 32 probióticos disponibles para un número determinado de síntomas gastrointestinales leves en adultos. Esta guía se basa en la evidencia que arrojan un total de 37 estudios científicos de alta calidad.

La nueva guía, que se ha presentado en la Semana de la Gastroenterología Europea, celebrada en octubre en Berlín (Alemania), incluye las fórmulas y dosis correctas de probióticos adecuados a cada uno de los trastornos a los que se han aplicado. Así, por ejemplo, identifica microorganismos útiles para prevenir la diarrea derivada de un tratamiento con antibióticos y otros que reducen la carga sintomática general del Síndrome del Intestino Irritable (SII), contribuyendo a la calidad de vida de estos pacientes. “Estamos convencidos de que nuestra guía resultará útil en el trabajo diario de los médicos y que los pacientes saldrán muy beneficiados”, ha explicado el Profesor Pali Hungin, investigador de la Universidad de Durham (Reino Unido) y coautor de la publicación.

Desde este blog nos alegramos de la publicación de este documento como herramienta para incrementar el conocimiento sobre el uso de probioticos para el tratamiento de los síntomas gastrointestinales inferiores en la atención primaria.

GMFH Editing Team