La composición de la microbiota intestinal condiciona el desarrollo de tumores

2013-12-11-18_34_21-86487812-Visualizador-de-fotos-de-WindowsTransferir microbios del colon de un ratón con tumor colorrectal a un ratón sano hace que este último desarrolle también cáncer, según se desprende de un estudio que acaba de publicar mBio®, la revista de acceso abierto de la Sociedad Americana de Microbiología. Se sabía ya que la inflamación juega un papel importante en el desarrollo de cáncer colorrectal, pero esta es la primera vez que se demuestra que las condiciones necesarias para el desarrollo de tumores surgen a raíz de la interacción entre la inflamación y los cambios en la composición de la microbiota intestinal.

“Comprobar que los ratones que recibían la comunidad de microbios cancerosa desarrollaban el doble de tumores nos convenció de que ciertas bacterias digestivas impulsan la tumorgénesis (el nacimiento de tumores)”, explica el Profesor Patrick Schloss, investigador de la Universidad de Michigan (EE UU) y coautor del estudio. “No es solo la microbiota, ni tampoco se puede achacar exclusivamente a la inflamación, sino que ambos participan en el proceso”, aclara el investigador.

Analizando qué tipos de microorganismos contenía el colon de los ratones con cáncer colorrectal, Schloss y sus colegas identificaron que abundaban las bacterias de los géneros Bacteroides, Odoribacter y Akkermansia. Y, lo que es más importante desde el punto de vista médico, tras inocular una comunidad de microbios de este tipo a ratones sanos, su microbiota también se desequilibraba en un plazo de tres semanas, hasta alcanzar una composición similar. “Es evidente que existe un mecanismo de retroalimentación por el cual la inflamación modifica la comunidad de microbios digestivos y, en paralelo, esa comunidad incrementa la inflamación”, aclara el Prof. Schloss. Los cambios continuos y dramáticos de la microbiota que se producen durante el desarrollo de tumores no son solo una consecuencia del cáncer sino que son “directamente responsables del desarrollo tumoral”, según concluye el estudio.

“Identificar qué funciones de la microbiota intestinal evitan la formación de tumores o impiden que estos se agraven permitirá trasladar los resultados a seres humanos para entender por qué unas personas desarrollan cáncer colorrectal y otras no, permitiendo así el desarrollo de estrategias terapéuticas y dietéticas que reduzcan el riesgo oncológico”, afirma el Prof. Schloss. Por ejemplo, habría que averiguar si evitar el consumo excesivo de carnes rojas y en conserva, podría impedir ciertos cambios en la microbiota vinculados al cáncer.

GMFH Editing Team