Una reciente investigación sugiere que los cambios en la ratio entre dos bacterias intestinales comunes podrían estar relacionados con la gravedad de los síntomas de personas con esclerosis múltiple. A pesar de que es necesaria una mayor investigación, los hallazgos apuntan a un potencial marcador microbiano para monitorear la enfermedad.

Que las bacterias del intestino tienen un papel fundamental en la salud global es algo que sabemos desde hace años. Desequilibrios en su composición se han asociado a dolencias autoinmunes, gastrointestinales, metabólicas y ahora también cardiovasculares. Cada vez más científicos investigan el eje intestino-corazón y apuntan que la microbiota puede ser una nueva diana terapéutica para prevenir y tratar las cardiopatías.

Continuamos con nuestra serie sobre los ejes del intestino, esta vez centrándonos en su conexión con la piel. Es posible que ya se haya dado cuenta de cómo una comida pesada y azucarada puede provocar erupciones al día siguiente, o de cómo determinadas alergias alimentarias son capaces de desencadenar sarpullidos. Se trata del eje intestino-piel en funcionamiento, poniendo de relieve la relación existente entre la salud intestinal y el estado de la piel y viceversa.

Probablemente hayas oído hablar de la conexión entre el intestino y el cerebro. Sin embargo, ¿sabías que el intestino y los pulmones están en conversación constante? La comunidad científica conoce esta conexión como el «eje intestino-pulmón». Tanto el intestino como los pulmones son órganos mucosos: mientras que el primero absorbe los nutrientes de los alimentos, los segundos absorben gases como el oxígeno del aire.

La vida rural, el parto vaginal, la propiedad de mascotas, el consumo de una amplia variedad de alimentos, el bajo uso de antibióticos y la microbiota de la leche materna pueden evitar que sus hijos desarrollen una alergia respiratoria o alimentaria. Pero ¿qué pasaría si las diferencias en la microbiota intestinal pudieran predecir qué niños se recuperarán de sus alergias?

La microbiota intestinal, gracias a su estrecha relación con el metabolismo y el sistema inmunitario, constituye uno de los centros neurálgicos de nuestra salud, una posición que la coloca en mitad de los procesos que influyen en el riesgo de contraer enfermedades.

Ir a Arriba