Más allá de la genética y del estilo de vida, el microbioma intestinal se perfila cada vez más como un factor importante en la progresión del cáncer y la respuesta a los tratamientos. Esto plantea una pregunta importante: ¿podría una mejor comprensión de este ecosistema, así como la capacidad de actuar sobre él, transformar la forma en que tratamos el cáncer?

Un nuevo estudio revela que el consumo de alimentos ricos en fibra puede desempeñar un papel crucial a la hora de prevenir el cáncer. La investigación muestra que algunos productos generados por la microbiota intestinal al digerir la fibra, como el butirato o el propionato, pueden alterar la expresión génica y tener efectos antitumorales. Estos hallazgos destacan la importancia de incluir cereales integrales, verdura, fruta, legumbres y frutos secos en nuestra dieta diaria con el fin de favorecer la salud a largo plazo.

Ir a Arriba