Los alimentos fermentados están siendo objeto de creciente atención últimamente, tanto en el ámbito de la investigación como en la mesa de las personas, debido a su vinculación con la salud intestinal. El interés que generan viene dado no tanto por la tradición o el sabor, sino porque pueden influir en la microbiota intestinal y generar compuestos con potenciales efectos beneficiosos sobre el organismo.

Un nuevo estudio revela que el consumo de alimentos ricos en fibra puede desempeñar un papel crucial a la hora de prevenir el cáncer. La investigación muestra que algunos productos generados por la microbiota intestinal al digerir la fibra, como el butirato o el propionato, pueden alterar la expresión génica y tener efectos antitumorales. Estos hallazgos destacan la importancia de incluir cereales integrales, verdura, fruta, legumbres y frutos secos en nuestra dieta diaria con el fin de favorecer la salud a largo plazo.

La composición del microbioma intestinal depende de la dieta, principalmente. Un nuevo estudio arroja luz sobre la dieta más beneficiosa para el intestino: es posible que tenga más que ver con la calidad y diversidad de los alimentos que ingerimos que con el hecho de seguir una dieta vegana, vegetariana u omnívora.

Por primera vez, un grupo de investigadores europeos ha analizado el microbioma de más de 2500 tipos distintos de alimentos. El conocimiento recabado contribuirá a identificar mejor los «bichos» buenos y malos, y a mejorar la calidad y la seguridad de los productos existentes. Asimismo, la investigación arroja luz sobre la influencia del microbioma de los alimentos en nuestro propio microbioma intestinal y nuestra salud general.

Restringir la fibra dietética es un consejo común para las personas que viven con enfermedad inflamatoria intestinal. Una nueva investigación muestra que no todas las fibras funcionan igual y su impacto en la inflamación intestinal y la función de barrera intestinal depende del tipo de fibra, el estado inmunológico individual y la capacidad fermentativa de sus microbios intestinales.

Qué comer o no comer como medio para mejorar los síntomas de la EII es una de las principales preguntas de los pacientes después del diagnóstico. Aunque no hay una respuesta simple y los cambios en la dieta no son un sustituto del tratamiento médico, hemos preparado una nueva infografía sobre los componentes dietéticos a favorecer y limitar para ayudar a los pacientes con EII.

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