¿Qué lleva a un periodista o escritor a querer publicar otro libro sobre la importante comunidad de bacterias que habita nuestros intestinos? Para responder a esta pregunta hemos hablado con Cristina Sáez, periodista científica que, junto a la Fundación Alicia, ha publicado recientemente “La ciencia de la microbiota”.

Probablemente habrá escuchado más de una vez que una composición alterada de la microbiota intestinal va acompañada de una amplia gama de enfermedades intestinales y extraintestinales. En este artículo presentamos cuáles son las cuatro mejores formas de cuidar nuestra microbiota intestinal según la comunidad científica.

El término “simbiótico”, menos conocido que los de “probiótico” y “prebiótico”, surgió en 1995. En 2019, un grupo de científicos se reunió para proponer una nueva definición. Descubra por qué los simbióticos son más que la mera combinación probiótico-prebiótico y lo que pueden aportar a nuestra salud.

Lo que comemos determina en gran medida el estado de nuestra microbiota intestinal. Un amplio estudio realizado con más de 1.000 personas mostraba recientemente cómo una dieta equilibrada y nutritiva contribuye a una microbiota intestinal más sana y a una mejor salud, mientras que una dieta rica en alimentos procesados, azúcares y sal favorece una microbiota intestinal asociada a una mala salud metabólica.

¿Un intestino sano para un corazón sano?

17 Feb 2021

by Megan Mouw

Un estudio reciente señala a la microbiota intestinal como un instrumento novedoso en la prevención de enfermedades cardiovasculares. Este artículo explica cómo una dieta con más alimentos vegetales y menos productos de origen animal contribuye a reducir el riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares gracias a la disminución de ciertos metabolitos producidos por la microbiota intestinal.

Una microbiota intestinal equilibrada es fundamental para la salud mental. Profundizamos en cómo las bacterias intestinales afectan nuestro sistema nervioso central, incluso en las etapas más tempranas de la vida, y cómo algunos científicos están tratando de encontrar formas de atacar el microbioma intestinal para mejorar o tratar los síntomas de enfermedades neurológicas.