Una investigación en moscas de la fruta llevada a cabo por investigadores portugueses y publicado en PLOS Biology revela la posibilidad de que los antojos se originen lejos del cerebro: en el intestino.

Según un nuevo estudio publicado en Science Advances, entablar lazos con los demás podría estar vinculado a una microbiota sana, rica y diversificada, al menos en chimpancés, facilitando así una existencia más larga y saludable.

Microbiota intestinal y felicidad

12 Nov 2012

por GMFH Editing Team

Es bien sabido que los niveles de serotonina (también conocida como la “hormona feliz”, ya que desempeña un papel esencial en la regulación del humor y de las emociones) se alteran cuando se sufre de ansiedad, depresión, estrés o excitación.