Podemos encontrar alimentos fermentados en todas partes: desde las grandes superficies a los restaurantes o incluso a veces en centros de trabajo. En este post, indagaremos sobre lo que los alimentos fermentados pueden hacer por nuestra salud y en particular, por nuestra salud intestinal.

 

Los alimentos fermentados tienen unas propiedades únicas

Se obtiene un alimento fermentado cuando bacterias vivas o levaduras transforman un alimento o bebida. Además de sus propiedades nutritivas, la fermentación puede aportar a esos nuevos alimentos las siguientes propiedades:

No hay duda, los alimentos fermentados están en boga últimamente. Pero además, la ciencia está demostrando que algunos de ellos contienen bacterias vivas perfectamente caracterizadas cuyo consumo aporta beneficios para la salud.

 

La ciencia avala los beneficios de algunos alimentos fermentados

Pero el hecho de conservar microbios vivos cuando se consumen no es suficiente para considerar un alimento fermentado como una fuente natural de probióticos.

Un comentario reciente publicado por Kevin Whelan pone de relieve que solo los lácteos fermentados como el yogur y algunos tipos de kéfir pueden catalogarse como probióticos gracias a sus efectos positivos en la salud gastrointestinal. Por el contrario, no existen pruebas suficientes que respalden los beneficios de otros productos fermentados como kombucha, chucrut (pasteurizada o cruda), tempeh, miso o kimchi para la salud gastrointestinal.

El potencial saludable de estos lácteos fermentados y del kéfir se manifiesta de diversas maneras: incremento de la diversidad de la microbiota intestinal, enriquecimiento de la microbiota con probióticos y aporte de compuestos beneficiosos al intestino.

Gracias a sus dos bacterias beneficiosas Lactobacillus bulgaricus y Streptococcus thermophilus, el yogur alivia los síntomas vinculados a la mala digestión de la lactosa y también resulta beneficioso para la salud cardiovascular.

Por otra parte, algunos tipos de kéfir pueden contribuir a aliviar el estreñimiento, mejorar la absorción de la lactosa y erradicar la bacteria Helicobacter pylori.

 

¿Cuál es la mejor manera de incorporar alimentos fermentados en nuestra dieta y mejorar nuestra salud?

Para reforzar el poder de los alimentos fermentados, podemos tratar de combinarlos con alimentos ricos en prebióticos. Por ejemplo, mezclando yogur o kéfir con fruta o semillas obtendremos probióticos, prebióticos y numerosos nutrientes esenciales, con un efecto acentuado en nuestro  bienestar digestivo y general.

Asimismo, combinar alimentos fermentados probióticos con fruta para el desayuno o el postre, por ejemplo, es una alternativa interesante para evitar alimentos dulces y salados como cereales procesados o helados. Si tenemos esto en cuenta, es fácil entender por qué las leches fermentadas probióticas se consideran indicadores de calidad de la dieta más allá de su valor nutricional.

 

Referencias:

Dimidi E, Rose Cos S, Rossi M, et al. Fermented foods: definitions and characteristics, impact on the gut microbiota and effects on gastrointestinal health and disease. Nutrients. 2019; 11(8). doi: 10.3390/nu11081806.

Drouin-Chartier JP, Brassard D, Tessier-Grenier M, et al. Systematic review of the association between dairy product consumption and risk of cardiovascular-related clinical outcomes. Adv Nutr. 2016; 7(6):1026-40. doi: 10.3945/an.115.011403.

Fernandez MA, Marette A. Potential health benefits of combining yogurt and fruits based on their probiotic and prebiotic properties. Adv Nutr. 2017; 8(1):155S-164S. doi: 10.3945/an.115.011114.